¿Tu proveedor cumple con la norma EN 15343? El certificado clave para el plástico reciclado
Publicado por Ecoembes el 21 de Julio de 2026
La transición hacia una economía circular ha dejado de ser un lema corporativo voluntario para convertirse en una obligación legal y operativa de primer orden. En España y en toda Europa, la legislación presiona para que las empresas dejen de depender de materias primas vírgenes y aumenten de forma drástica la proporción de materiales recuperados en sus embalajes.
Sin embargo, no basta con la buena fe ni con los reclamos publicitarios en el etiquetado. Es imprescindible contar con un respaldo técnico e institucional que demuestre la veracidad de esos datos. En este contexto, la norma EN 15343 (denominada en España como UNE-EN 15343) emerge como la herramienta de certificación de referencia para garantizar la transparencia en toda la cadena de valor del plástico.
¿Qué es la norma EN 15343 y para qué sirve?
La norma EN 15343 es un estándar técnico europeo titulado oficialmente «Plásticos. Plásticos reciclados. Trazabilidad y evaluación de conformidad del reciclado de plásticos y contenido en reciclado». El objetivo fundamental de esta norma es establecer un procedimiento estructurado para controlar el flujo de polímeros recuperados a lo largo de las distintas etapas del proceso de reciclaje y transformación.
Sirve, en esencia, para dar seguridad y confianza tanto al mercado como a los reguladores públicos. Al certificar un producto o un proceso bajo esta norma, se garantiza que el plástico utilizado procede realmente de residuos postconsumo o industriales previamente clasificados y que ha sido sometido a un método de reciclado transparente y verificable. De esta forma, se garantiza la circularidad en el diseño de envases.
Puntos clave de la norma EN 15343
Para entender por qué esta certificación tiene tanto peso técnico, debemos fijarnos en sus dos pilares fundamentales: el cálculo exacto de la materia recuperada y el seguimiento ininterrumpido del producto.
Cálculo del contenido reciclado
La norma no permite estimaciones basadas en suposiciones. Exige que el cálculo del porcentaje de material reciclado en un lote de producto se realice mediante un balance de masas documentado. Este cálculo se fundamenta en la proporción exacta de materia prima secundaria introducida en el proceso de extrusión o soplado, descontando las mermas tecnológicas que se producen durante la fabricación. De esta manera, el comprador final obtiene un dato matemático riguroso que refleja el contenido real del lote adquirido.
Trazabilidad
De nada sirve un cálculo preciso si no podemos certificar de dónde procede la materia prima. La norma exige un control exhaustivo de los materiales entrantes mediante el registro detallado de los proveedores, el tipo de residuo y los procesos de tratamiento físico previas.
Se requiere:
- Registro de lotes. Identificación única de cada partida de material desde su recepción en planta.
- Control del proceso. Separación física y documental de los materiales vírgenes y recuperados durante el procesado industrial.
- Evaluación de la calidad. Comprobación sistemática de que el plástico reciclado resultante cumple con las especificaciones técnicas mínimas requeridas para su nueva aplicación.
¿Cómo se certifica el porcentaje de plástico reciclado en un envase?
El proceso de certificación no es una simple autodeclaración del fabricante. Requiere la intervención obligatoria de una tercera parte independiente, una entidad de certificación debidamente acreditada por organismos nacionales como la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) en España.
El proceso sigue una serie de fases lógicas:
- Auditoría documental inicial. La empresa transformadora debe presentar a la entidad certificadora toda la documentación que detalla su sistema de gestión, las compras de materias primas recicladas y los registros de producción.
- Auditoría in situ. Los técnicos de la entidad acreditadora visitan la planta de fabricación para verificar que los flujos físicos de material corresponden exactamente con los datos que figuran en papel. Se evalúan los sistemas de almacenamiento, dosificación y pesaje.
- Verificación matemática. Se auditan las fórmulas y metodologías de balance de masas que la empresa emplea para determinar el porcentaje final de material reciclado en sus gamas de producto.
- Emisión del certificado. Si el examen es favorable, se expide el certificado oficial donde consta expresamente que la producción cumple con las exigencias de la norma EN 15343, indicando el rango o porcentaje verificado de material recuperado en los envases.
Relación entre la norma EN 15343 y el Impuesto Especial sobre Envases de Plástico no Reutilizables
En España, la implementación de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados supuso un punto de inflexión fiscal. Esta ley regula el Impuesto Especial sobre los Envases de Plástico no Reutilizables (plásticos SUP), que grava con un tipo impositivo de 0,45 euros por kilogramo la cantidad de plástico no reciclado contenida en dichos envases.
📄 Guía de envases SUP
Un documento clave para entender qué son los envases SUP, su impacto económico y cómo gestionar tus nuevas obligaciones de Responsabilidad Ampliada del Productor (RD 1055/2022).
La relevancia de la norma EN 15343 en este escenario es absoluta. De acuerdo con el redactado de la propia normativa española, para que las empresas puedan minorar la base imponible del impuesto (es decir, descontar los kilogramos de plástico por los que no deben tributar), la cantidad de material reciclado que contienen sus productos debe estar obligatoriamente certificada por una entidad acreditada bajo el amparo de la norma UNE-EN 15343.
La documentación debe cumplir el esquema aceptado, no basta con una simple carta del proveedor. Para la reducción fiscal, la Administración exige una acreditación trazable y certificada conforme al esquema aceptado, y que una mera declaración comercial normalmente no basta.
Asegurar la trazabilidad física y fiscal del plástico no solo reduce el impacto impositivo de la actividad empresarial, sino que consolida la transparencia y el rigor técnico que demanda la sociedad actual. Trabajar con proveedores que acrediten el cumplimiento de la norma EN 15343 es, a día de hoy, un imperativo legal que blindará tu negocio frente a riesgos fiscales y reputacionales.