¿Se puede reciclar el agua?
Publicado por Ecoembes el 21 de enero de 2026
El agua es un elemento imprescindible para la vida: nos brinda hidratación e higiene, riega nuestros cultivos, apaga los fuegos, modula nuestro clima, proporciona energía a nuestros hogares y nuestras industrias… Además de ser importante para la salud y el bienestar de los humanos, la totalidad de las especies de flora y fauna que habitan el planeta la necesitan para su subsistencia.
Una demanda demasiado alta teniendo en cuenta que, desgraciadamente, el agua no es un recurso inagotable. Según la Organización Mundial de la Salud (1), en 2022 2.200 millones de personas abastecían a través de un servicio de suministro de agua para consumo humano no gestionado de forma segura.
¿De qué forma se podrían paliar esta situación para que este recurso natural preciado pero escaso tuviera mayor disponibilidad y en condiciones de seguridad? Una manera de lograr ese objetivo es a través del reciclaje del agua.
Tipos de agua que se pueden reciclar
Sí, el agua se puede reciclar, de manera que pueda tener más de un uso. Eso sí: ni todos los tipos de agua necesitan el mismo tipo de tratamiento para ese reciclaje, ni el agua reutilizada resultante será apta para todo tipo de usos. Veamos cuáles son los distintos tipos de agua que pueden reutilizarse, cómo y para qué.
Aguas grises: cómo se pueden aprovechar
Las aguas grises son aguas residuales que provienen de los hogares, pero que no han entrado en contacto con residuos fecales. Son aquellas procedentes de duchas, lavabos, lavadoras…
En principio, este tipo de agua no puede ser convertida en agua potable debido a su alto contenido en productos químicos procedentes de los procesos de limpieza, pero sí es susceptible de ser depurada mediante la eliminación de sólidos en suspensión, filtración y desinfección. Una vez realizado este proceso, las aguas grises recicladas pueden ser reutilizadas para otros fines como el lavado de coches, la descarga de inodoros o el riego.
La ventaja de usar aguas grises recicladas es que permite evitar el uso de agua potable para esos mismos fines. Según la Fundación Aquae, cada descarga del inodoro consume entre unos 7.5 y 26.5 litros de agua (9). Un despilfarro que puede paliarse gracias a la sustitución del agua apta para el consumo humano por aguas grises recicladas. Diferentes estimaciones sitúan entre un 27% y un 45% la cantidad de agua potable que puede ahorrarse gracias al uso de aguas grises.
Aguas negras y su tratamiento avanzado (reutilización indirecta o industrial)
Las aguas negras, también conocidas como aguas servidas o aguas cloacales, son aguas residuales cuya composición natural ha sido alterada por desechos orgánicos y químicos.
Según cálculos de la ONU, cada año mueren casi 2 millones de niños menores de 5 años por causas derivadas de la contaminación de aguas residuales, y al menos 2.000 millones de personas se abastecen de fuentes de agua contaminadas por heces (2). Su grado de contaminación es mucho mayor y más peligroso que el de las aguas grises, lo que hace que se necesite otro tipo de tratamiento para su reciclaje.
Las aguas negras contienen materia orgánica, como residuos vegetales, animales, grasas o aceites, y también materia inorgánica. Pero su principal peligro reside en las bacterias, que suelen proceder de las heces fecales, los hongos de las aguas industriales y los protozoos y actinomicetos (3).
Es fundamental que las aguas negras reciban tratamiento antes de retornar al medio ambiente. La buena noticia es que es posible reciclar estos residuos de forma segura para que el agua pueda ser reutilizada para actividades relacionadas con el aseo personal, la higiene o la agricultura. Esto es fundamental en aquellas regiones del mundo con severas restricciones de agua potable.
El tratamiento de aguas negras se realiza en plantas especializadas. Para ello se suele seguir un proceso de tres pasos que incluye (4):
- Separación física. En esta fase se separan y asientan los residuos sólidos.
- Tratamiento biológico. Se trata de un proceso biológico que transforma la materia orgánica disuelta en sólidos, lo que facilita su eliminación.
- Depuración avanzada. En esta fase se realizan lagunas (estanques artificiales destinados a la depuración de aguas residuales) y labores de desinfección y microfiltración.
Agua de lluvia: sistemas para su recogida y reutilización
El agua que cae del cielo ha sido tradicionalmente la vía natural más directa para reponer los recursos hídricos del planeta.
Recoger el agua de lluvia es relativamente sencillo y algo que está al alcance de cualquier ciudadano a nivel doméstico. Basta con situar cubos en el exterior de la vivienda, cerca de las canalizaciones, para conseguir cantidades de agua que pueden ser suficientes para regar las plantas, lavar el coche o realizar labores de limpieza.
Más sofisticados son los sistemas profesionales de recogida y depósitos de almacenamiento creados para aprovechar mejor este recurso.
Este tipo de dispositivos cuentan con un filtro primario que impide que entren en el depósito hojas, residuos, insectos y otros materiales arrasados por el agua. Una vez dentro del depósito, el agua circula para evitar su estancamiento. Finalmente, una bomba impulsa el agua almacenada hacia los diferentes sistemas conectados al mismo.
Beneficios ambientales y sociales de reciclar el agua
Existen numerosos beneficios asociados al reciclaje del agua. Entre ellos:
- El uso de agua reciclada permite reducir el consumo de agua potable. Solo con aguas grises recicladas, una familia puede ahorrar alrededor de 200 l/día, es decir, entre un 24% y un 27% del consumo diario de la vivienda, según estimaciones del Centro Nacional de Educación Ambiental (8). De este modo, es posible reservar el agua potable para aquellos usos en los que esta resulta imprescindible, como beber o cocinar.
- El agua de lluvia es perfectamente apta para regar las plantas y, de hecho, los vegetales la prefieren debido a su bajo pH. Además, el agua de lluvia está libre de los minerales, las sales y los productos químicos que sí suelen estar presentes en las aguas subterráneas y superficiales, lo que ayuda a nutrir mejor a las plantas.
- El reciclaje de agua es una excelente alternativa para paliar la escasez de agua en zonas especialmente secas o con problemas de abastecimiento, lo que contribuye a prevenir enfermedades.
- Contribuye a reducir la contaminación gracias a que llega al medioambiente una menor cantidad de aguas residuales sin tratar.
- Proporciona a las comunidades más herramientas para combatir las sequías.
- Promueve un uso sostenible y solidario del agua, que deja de ser vista como un recurso inagotable y es valorada como un bien escaso que es necesario cuidar y administrar.
Ejemplos de proyectos que reciclan el agua con éxito
NEWater (Singapur)
La Agencia Nacional del Agua de Singapur comenzó a desarrollar este proyecto en los años 70 del siglo pasado. Gracias a él, se logra reciclar aguas residuales mediante tecnologías avanzadas para usos industriales y recarga de embalses, proporcionando a la ciudad-estado autosuficiencia hídrica. En la producción de agua reciclada de NEWater intervienen procesos técnicos de microfiltración/ultrafiltración, osmosis inversa y desinfección ultravioleta (5).
Planta de hidrógeno verde con agua regenerada (Madrid)
La Comunidad de Madrid tiene en marcha un proyecto para construir la primera planta de hidrógeno verde en España que utilizará agua regenerada en lugar de agua potable. El proyecto, que está siendo desarrollado por Canal de Isabel II, se ubicará en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Arroyo Culebro Cuenca Media Alta, en Pinto (6).
DEDITEX (Barcelona)
El objetivo de este proyecto de innovación liderado por el centro tecnológico Eurecat, con la colaboración Aigües de Barcelona y otras entidades, es desarrollar herramientas de planificación para el uso de modelos de reutilización de agua de forma segura. DEDITEX implementará un piloto basado en la Reutilización Potable Directa (RPD). Este modelo consiste en la aplicación de tratamientos adicionales al agua depurada para que esta sea apta para un uso potable, sin tener que pasar por ríos o acuíferos (7).
El reciclaje del agua como parte esencial de la sostenibilidad hídrica
La sostenibilidad hídrica es esencial para la seguridad del planeta y sus habitantes. Pero, en un contexto marcado por el cambio climático y las sequías extremas, las herramientas tradicionales como el ahorro de agua ya no son suficiente. Es imprescindible ir un paso más allá, reflexionar en profundidad sobre la manera en la que se usa, se trata y se reutiliza el agua.
Esa nueva forma de ‘repensar el agua’ requiere inversiones, innovación tecnológica, colaboración público-privada y mucha concienciación social acerca del valor del agua y de la necesidad de hacer una apuesta firme por su reciclaje. Solo así lograremos un planeta más resiliente en cuanto a recursos hídricos.
Referencias
(1) https://accioncontraelhambre.org/es/actualidad/dia-mundial-del-agua-cifras-relevantes
(2) https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/drinking-water
(3), (4) https://accioncontraelhambre.org/es/actualidad/aguas-negras-que-son-como-pueden-tratarse
(5) https://www.pub.gov.sg/Public/WaterLoop/OurWaterStory/NEWater
(6) https://www.cronicamadrid.com/noticia/1295897/comunidad/la-comunidad-de-madrid-inaugurara-la-primera-planta-de-hidrogeno-verde-que-utilizara-agua-regenerada-en-espana.html
(7) https://aiguesdebarcelona.cat/es/web/ab-corporativa/-/proyecto-reutilizaci%C3%B3n-directa