EMAS. El reglamento comunitario para conocer el impacto ambiental de una actividad empresarial

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Para realizar un diagnóstico de impacto ambiental en una empresa se deben analizar todos los procesos de la corporación y valorar el efecto que tienen sobre el medioambiente. Este es, precisamente, uno de los procedimientos clave en EMAS (Eco-Management and Audit Scheme), un completo y reconocido certificado de buenas prácticas en materia medioambiental.

 

EMAS es un Reglamento Comunitario promovido por la Unión Europea que es de aplicación voluntaria para aquellas empresas que quieran conocer las consecuencias que tiene su actividad para el medioambiente, y activar planes para mejorarlas.

 

Con este sistema se evalúan diferentes parámetros para que la empresa pueda:

 

  1. Conocer con exactitud el efecto que tiene su actividad en el medioambiente.
  2. Establecer unos objetivos que le permitan mejorar este impacto.
  3. Realizar un plan de acción para cumplir estos objetivos.
  4. Plantear un sistema de evaluación y seguimiento constante, para verificar que, en efecto, se están dando pasos en la dirección marcada en el plan de acción.

Pasos para analizar el impacto ambiental en base a EMAS

Tomando como base los requerimientos de EMAS se obtienen los pasos que debe seguir una empresa para realizar un diagnóstico de su impacto ambiental:

 

  1. Establecer una política ambiental general en la empresa.
  2. Identificar aspectos directos e indirectos de la actividad y determinar el impacto que tienen sobre el medio ambiente (positivo o negativo).
  3. Valorar requisitos legales y establecer objetivos (que podrían ir más allá de los requerimientos mínimos legales).
  4. Elaboración de plan de acción o programación para conseguir esos objetivos.
  5. Implantación del programa.
  6. Comprobación y seguimiento.

 

1. Establecer una política ambiental en la empresa

Según la Guía Práctica del Reglamento EMAS, publicada por el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, el primer paso es establecer una política medioambiental dentro de la empresa.

 

Del mismo modo que las corporaciones cuentan con una cultura corporativa, una filosofía o unos valores, también es necesario contar con una política con pautas de actuación y compromisos a nivel medioambiental.

 

2. Identificar aspectos medioambientales y su impacto

El segundo paso es realizar análisis de los aspectos medioambientales directos e indirectos derivados de su actividad.

 

Los aspectos directos son aquellos que están relacionados con su propia actividad. Aquí se deben analizar:

 

  • Los vertidos de agua que realiza la empresa.
  • El tipo de vehículo y número de trayectos que se realizan para transportar bienes o personas. Se trata de conocer si podrían optimizarse estos procesos, bien realizando menos desplazamientos o bien elevando el número de bienes o personas que se transportan en cada trayecto. También se pueden afrontar optimizaciones en cuanto tipo de vehículo y energía utilizada para su funcionamiento.
  • Las emisiones que se realizan a la atmósfera, fruto de la actividad que se desarrolla.
  • La utilización que se hace del suelo, y si el desarrollo de la actividad podría estar contaminándolo.
  • Los recursos naturales que se utilizan para la producción de los bienes y servicios que se comercializan.
  • Una evaluación de riesgos sobre posibles accidentes medioambientales y qué impacto tendrían en caso de producirse.

 

Las empresas también deben prestar atención a aspectos indirectos. Se refiere a procesos en los que interviene la empresa, aunque con la aportación de terceras partes que pueden modificar el impacto de esos procesos:

 

  • ¿Se ha analizado el comportamiento de proveedores u otros actores externos en cuanto a su sostenibilidad?
  • ¿Cuál es la composición y origen de las materias primas que se utilizan para la fabricación de los bienes que produce la empresa?
  • ¿Qué procesos de embalaje utiliza, qué procesos de recuperación existen, cómo se eliminan residuos…?
  • ¿Cómo están afectando las decisiones administrativas y estratégicas de la empresa al medio ambiente?
  • ¿Cuáles son las inversiones de capital que se realizan desde la empresa y qué aspectos medioambientales se tienen en cuenta a la hora de tomarlas?

 

Al evaluar estos aspectos la empresa ya tiene un registro de cuestiones que debe vigilar o bien corregir, dependiendo de cuáles hayan sido las respuestas dadas a las preguntas anteriores.

 

3. Establecer objetivos

En función de la información recopilada, la empresa ya puede establecer sus objetivos. Por ejemplo, si tiene información sobre el uso de combustibles fósiles para el desarrollo de su actividad, y éste es elevado, debería plantearse un objetivo de reducción año a año.

 

4. Elaboración de plan de acción o programación para conseguir esos objetivos

Con los errores o aspectos a mejorar se debe realizar un plan de acción que sirva para mejorar los puntos débiles detectados. Si, por ejemplo, no se valoran criterios de sostenibilidad a la hora de contratar proveedores la empresa puede establecer un planning que incluya:

 

  1. Requisitos relacionados con sostenibilidad que exigirá a los proveedores.
  2. Informes que demuestran que la empresa que solicita este nivel de sostenibilidad ya está cumpliendo con esos mismos criterios.
  3. Un plan de ayuda y actuación para facilitar la adaptación de estos a los requisitos marcados.
  4. Un sistema de comunicación activo entre empresa y proveedor, para recibir memorias anuales, informes y cualquier otro dato que le permita corroborar que ese proveedor está cumpliendo con los requisitos medioambientales que desea respetar la compañía.

5. Implantación del programa

Es necesario nombrar responsables para el cumplimiento del plan, implicar a los empleados y establecer los mecanismos necesarios para que la actividad continúe desarrollándose con normalidad, a la vez que se ponen en marcha las acciones para alcanzar los objetivos marcados.

 

6. Comprobación y seguimiento

El proceso iniciado con la aplicación de los requerimientos EMAS nunca finaliza. Siempre es necesario realizar las comprobaciones, evaluaciones y seguimientos oportunos para corroborar que se están alcanzando los objetivos. También para establecer nuevas medidas que puedan incorporarse a raíz de este diagnóstico permanente.

 

Otras vías para hacer un diagnóstico de impacto ambiental

Los pasos anteriores se derivan del certificado EMAS, uno de los más exigentes y mejor considerados en materia medioambiental. Sin embargo, no es la única vía para realizar este tipo de análisis. Existen consultoras especializadas en este ámbito que cuentan con herramientas de diagnóstico que tiene en cuenta cuestiones como:

 

  • El ACV (Análisis de Ciclo de Vida). Se trata de analizar todos los procesos y bienes que intervienen en la fabricación de un producto, para determinar la generación de emisiones que implica, uso de materias primas, generación de residuos, etc.

 

  • La huella de carbono. En línea con lo anterior, determina cuál es la huella de carbono que se deriva de todas las actividades que realiza la empresa. Incluyendo, por ejemplo, el desplazamiento de sus empleados a la oficina o la proximidad de proveedores que, al transportar sus materias primas desde zonas más lejanas aumentarán su huella de carbono.

 

  • Certificaciones ambientales. No es obligatorio contar con ellas, pero las certificaciones ambientales ISO aseguran un correcto diagnóstico y resolución de riesgos medioambientales. Las más comunes son:

 

  • ISO 14067
  • ISO 14064
  • ISO 14046
  • ISO 14040

 

  • Si se generan recursos peligrosos o especiales, pues requerirían de acciones concretas en materia de protección medioambiental.

 

  • Medidas para reducir el consumo energético y si este puede venir de renovables en su mayor parte.

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